
He visto los chorizos actuar en el metro (cosa que me pone muy nerviosa cuando lo veo), he perdido las llaves de casa, el Dni. Me he encontrado dinero tirado en la calle (lo máximo 50 euros) Me he encontrado móviles y he llamado para devolverlos. Me han pasado muchas cosas,pero como lo de ayer nunca!.
Salgo a cenar con unos amigos, estacionamos coche en sitio iluminado. Nos vamos de cena, luego un paseo por la playa y de regreso al coche. Esperamos que los amigos tomen un taxi y nos encaramos a buscar el coche donde lo teníamos aparcado.
Me voy acercando al coche, pero pienso no puede ser el mío, porque dentro hay un hombre con la cabeza bajada haciendo algo en el coche. Por lo que decido ver la matrícula para ver si el vino no ha hecho mella en mi vista. Pero no! Sorpresa! Tenemos un ladrón dentro!
Nos acercamos y el ladrón de poca monta ni se da cuenta, abrimos la puerta y se queda con cara de pajarito en grama. Le decimos a ver que haces ahí porque este es nuestro coche? Y el tonto del .... dice: Ah! si? pues yo he venido a buscar una cosa que me ha dicho un chico que buscara aquí. Me ha dicho que era suyo. Yo pienso entre los nervios que me dieron en ese momento: este hombre es tonto,pero tonto de verdad, cree que le vamos creer esa tonta mentira.
Le decimos ah ! si, pues a ver dime con que llave has abierto el coche? Y el ratero, porque de ladrón la verdad que tiene poco, se baja del coche y sigue con su letanía: habla con él , habla con él. ( pero la verdad es que no había ningún él, porque no había más nadie, sólo el ratero y su morro!) Se fue caminando repitiendo lo mismo, el tío ni corrió, se fue tan chulo.
Yo la verdad es que tenía un ataque y de paso tenía miedo pues no sabía si podría llevar algo como una navaja que en caso que le quisiéramos detener hasta que llegara la policía la quisiera usar contra nosotros. Con lo que decidimos dejar que se fuera, total si dentro de pocas horas estaría otra vez en la calle, tan pancho y tan ancho.
No se llevó nada, la verdad es que tampoco había mucho que llevarse, pues no acostumbro a dejar cosas de valor en el coche, tenía para llevarse unas pocas monedas, unos auriculares para el móvil, una gafas de sol (que él muy tonto no se fijó que están rotas) y más nada. Eso sí nos dejó todo los papeles y mapas tirados por el suelo del coche. El asiento de atrás lleno de cristales y la ventanilla de atrás rota.
Menos mal que no le dio tiempo a más nada, pues en el maletero esa noche si habían cosas que me hubiera importado perder, pues mis amigos me habían dado unos regalos. Es más! yo creo que si no hubiéramos esperado que mis amigos tomaran el taxi, lo hubiéramos encontrado rompiendo la ventanilla o dando vueltas alrededor del coche.
Total que ahora queda llevar el coche a reparar, perder tiempo y desear que el ratero le pase:=?0'03w54't924'2tqòrqpwtrkqñ. (todo eso que he puesto son mis deseos, pero no los traduciré para que no digan que le deseo algún mal.