Hay veces que mi corazón puede más que me raciocinio y cuando eso pasa suceden cosas que no deben pasar...
Cuando me puede más el corazón que la razón no pienso,me acaloro, me tiemblan las piernas y no dejo de pensar que tengo que mantener el corazón frío, tan helado que al tocarme te congeles y pienses que soy de mármol.
También es verdad que hay días que necesito más mimos que otros y cuando esos mimos no llegan, sino lo que llega es la nada, como si yo fuera transparente o lo menos importante en la vida (en tu vida!) mi corazón se va desmoronando y volviendóse más pequeñito a medida que pasan las horas.
Y cuando eso pasa llega un momento en que no puedo más y doy rienda suelta a lo que no debo dejar salir. Y digo lo que no debo... Y hago lo que no debo... Y dejo de hacer lo que debo hacer... y me siento pequeña... Y me siento morir... Y lo peor es que siento que estoy en ese bucle de autodestrucción en el que un día dije que no volvería entrar.
Prometo encerrar el corazón... Prometo pensar más... Prometo tener el corazón más frío y las ideas más claras... (bueno lo del corazón frío espero conseguirlo, pero... no estoy segura de lograrlo, sabiendo como soy!)
Prometo tener los pies en la tierra... la cabecita loca centrada y el corazón? El corazón guardado donde tú no le puedas hacer daño, que estoy segura que se lo harás, tarde o temprano se lo harás!
nota mental: huye mientras puedas!







