Revolviendo los bolsillos de mi abrigo han aparecido uno de tus mapas,esos que me hacías para que pudiera llegar al lugar donde hubiéramos quedado, ya que sabes que lo mío no es la ubicación y que me pierdo hasta en el metro.
Sí! ahí estaba uno de esas servilletas con tu dibujo, con tu letra tan bonita, con tus trazos tan precisos.
Ojalá ahora me hicieras uno de esos mapas, para poder llegar hasta donde te encuentras tú y poder hablar como lo hacíamos antes, intercambiar ideas, reirnos un rato y ...
lo dicho ojalá pudieras dibujarme un mapa.