
Has hurgado en mi corazón una vez más, te gusta herirme y hacerme sentir mal. Tienes el don de hacerme sentir pequeña, poca cosa y culpable de todo, hasta de aquello que sé que nada tienen que ver conmigo.
Ahí estás como siempre con esa cara de que todo te molesta y nada te gusta. Siempre has sido un egoísta y a medida que pasan los años dicha actitud va en aumento.
Lo siento pero mi corazón ya no aguanta tanto desprecio... así que me subo en el trambaix y ahí que te quedas con el calor que hace!
Hala a tomar por saco!